
Consejo de redacción
¿En qué estamos convirtiendo la política?. ¿Cómo podemos defender los ciudadanos un estamento cuya función es la de dirigirnos a alcanzar unas objetivos deseables por los ciudadanos?. ¿Es la trifulca, el descrédito, la humillación de inocentes, la utilización de niños, la ridiculización de jóvenes, política?. ¿Se acuerdan ustedes de los dobermann del 94 y 95?, ¿estamos en el mismo sitio?. ¡Cuanta suciedad!.
Lo más curioso es que cuanto más sucio se sea, parece ser que los votantes más crédito les dan y por tanto, los grandes publicistas del marketing político, se afanan en sus vil función. “Ensuciar, ensuciar por encima de todo, porque cuanto más huelan nuestros adversarios, cuanto más les ridiculicemos, menos se sentirá nuestro putrefacto olor, y menos podrán ridiculizarnos a nosotros”.
Lo importante no es hacer una política sosegada, una política al servicio del pueblo, una política en el que las instituciones democráticas luzcan su brillante hegemonía; lo importante no es informar sobre proyectos, planes de trabajo, información sobre objetivos, encaminado todo ello a crear una oferta política. No. Lo importante es que el elector introduzca una papeleta con unas siglas determinadas, y en el país de los programas televisivos “Aquí hay tomate” o “Tómbola” u otros muchos que todavía existen, qué quieren ustedes.
El descrédito de los políticos, y por ende, de la política, es tal que pudiera dar miedo que los ciudadanos se pudieran preguntar: ¿es esto válido para dirigir nuestro futuro?.
Un día, hace ya mucho, tuvimos que luchar la mayoría de los ciudadanos por un país libre y democrático. ¿Será hora de volver a la lucha en su defensa?.
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¡La gallina!
Lo que dices vale para los “ovnis” que denuncias.Pero con toda seguridad también para tí, votante socialista, que eres de los que tiran la piedra y esconden la mano.Los peores.
Mira Memo,solo tienes que mirar la prensa diaria y ver como algunos ppartidos, cuando algo les incomoda, en lugar de aclararlo, como incluso piden sus lideres, lanzan improperios contra los demas.
El “buen hacer” en politica pasa por apoyar en beneficio de la sociedad y no por un intento de llegar cueste los que cueste.
Cuando no se tienen argumentos que defender y se carece de soluciones que aportar, y ademas tienen mucha porquería que tapar, estos sujetos recurren a las descalificaciones.Prefieren ver al adversario caido, como consecuencia de sus malas artes, antes de trabajar codo con codo para solucionar los problemas. Prefieren la “suciedad” antes que la “sociedad”. Esto nos dice mucho de su talla politica.